Las vacaciones son sinónimo de descanso, viajes y actividades al aire libre. Sin embargo, también son una época en la que nuestros ojos están expuestos a factores que pueden afectar a la salud visual, como el sol, el viento, el cloro de las piscinas o el uso prolongado de lentillas.
Por ello, es importante adoptar una serie de hábitos que ayuden a mantener una buena salud ocular durante los meses de verano. A continuación, te ofrecemos algunos consejos para el cuidado de los ojos en verano y para viajar con lentillas de forma segura.
Protege tus ojos del sol
La radiación ultravioleta (UV) está presente durante todo el año, pero en verano suele ser más intensa debido al mayor tiempo que pasamos al aire libre.
Utilizar gafas de sol con protección UV homologada ayuda a proteger los ojos frente a los efectos nocivos de la radiación solar y a prevenir molestias como el deslumbramiento o la fatiga visual.
Además, es recomendable usar sombreros o gorras cuando se realizan actividades prolongadas al aire libre.
Mantén una buena hidratación
Las altas temperaturas, el aire acondicionado y los largos desplazamientos pueden favorecer la sequedad ocular.
Beber suficiente agua a lo largo del día ayuda a mantener una correcta hidratación del organismo y contribuye al bienestar de los ojos.
Si notas molestias o sensación de sequedad, las lágrimas artificiales pueden ser una buena opción para mantener la superficie ocular hidratada.
Presta atención al uso de las lentillas
Durante las vacaciones es habitual pasar más tiempo fuera de casa, realizar excursiones o viajar en avión, situaciones que pueden afectar al confort de las lentes de contacto.
Si vas a viajar con lentillas, recuerda:
- Llevar siempre líquido de mantenimiento y un estuche limpio.
- Lavarte bien las manos antes de manipularlas.
- Respetar los tiempos de uso recomendados.
- Llevar unas gafas graduadas de repuesto por si fuera necesario.
Una buena higiene es fundamental para evitar infecciones o molestias oculares.
Evita el contacto directo con el agua
El agua de piscinas, playas, ríos o jacuzzis puede contener microorganismos que aumentan el riesgo de infecciones oculares, especialmente si se utilizan lentillas.
Por ello, se recomienda evitar el baño con lentes de contacto o utilizar medidas de protección adecuadas cuando no sea posible prescindir de ellas.
Descansa la vista durante los viajes
Los desplazamientos largos en coche, tren o avión suelen implicar muchas horas frente a pantallas o leyendo.
Para reducir la fatiga visual es recomendable realizar descansos periódicos, mirar a lo lejos durante unos segundos y parpadear con frecuencia para mantener los ojos hidratados.
Lleva un kit básico para el cuidado ocular
Antes de salir de viaje, es aconsejable preparar un pequeño neceser con:
- Gafas de sol con protección UV.
- Lágrimas artificiales.
- Líquido para lentillas.
- Estuche para lentes de contacto.
- Gafas graduadas de repuesto.
De esta forma podrás resolver cualquier imprevisto relacionado con tu visión.
Conclusión
El verano es una época para disfrutar, pero también para prestar atención a la salud visual. Proteger los ojos del sol, mantener una correcta hidratación y seguir unas pautas adecuadas al viajar con lentillas son medidas sencillas que pueden marcar una gran diferencia.
Con unos pequeños cuidados, podrás disfrutar de tus vacaciones con la tranquilidad de saber que también estás cuidando de tu visión.